<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress/1.5.1-alpha" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
<channel>
	<title>Comments on: La vuelta al compromiso</title>
	<link>http://once.blogsome.com/2007/09/08/la-vuelta-al-compromiso/</link>
	<description>El viaje de "Once poetas críticos en la poesía española reciente"</description>
	<pubDate>Tue, 26 Aug 2008 03:17:40 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=1.5.1-alpha</generator>

	<item>
		<title>by: alberto</title>
		<link>http://once.blogsome.com/2007/09/08/la-vuelta-al-compromiso/#comment-36</link>
		<pubDate>Sat, 15 Sep 2007 13:14:59 +0100</pubDate>
		<guid>http://once.blogsome.com/2007/09/08/la-vuelta-al-compromiso/#comment-36</guid>
					<description>Ay, ay, ay. ¡Qué descafeinado suena este artículo! ¡Y que violento ese titular &quot;La vuelta al compromiso&quot;, como si se tratara de la reposición de Curro Jiménez! ¡Y con cuánta tibieza trata de poner las cosas en su sitio! Decía un ínclito filósofo postmoderno (a vueltas del comunismo, es cierto, pero salvando las distancias nos puede valer para el caso) que el &quot;compromiso&quot;, la &quot;sensibilidad social&quot;, la &quot;visión de izquierdas&quot; cumplen, respecto del capitalismo, la misma función que un antiácido respecto de un estómago: nivelar los desmanes del exceso de ácido, contrarestar los efectos más nocivos del status quo. Pero, claro, lo que no se puede proponer es que la izquierda sea el estómago. Nada nuevo, ya se ve, en esta visión, que trata de transformar bondadosamente, casi sin estruendo, las posiciones de la izquierda radical en reformismo democrático, y las equipara casi con la caridad cristiana. &quot;Dale, dale limosna&quot; -decía la esposa de una pareja que saliendo de misa se topa con un mendigo, en un chiste de El Roto- &quot;que ya se lo quitarás a su hijo&quot;. Qué bueno este retorno del compromiso (&quot;El compromiso reload&quot;, &quot;El compromiso, segunda parte&quot;) ahora que suben las hipotecas, que los telediarios se llenan de sangre y las calles, de pobres (emigrantes, claro). Qué bueno, siempre que no se trate de señalar ni de combatir las causas capitalistas que nos vuelven esclavos del mercado de trabajo, nos conducen a las guerras y nos condenan a la miseria (&quot;hablar así está ya tan visto, está tan demodé&quot; -nos dicen todavía). Qué bueno el compromsio, siempre que no sea transformación, siempre que sea sólo compromiso, siempre que el antiácido no se quiera convertir en el estómago. Ya es significativo que el artículo sea tan light que se limite a pasar de puntillas por los versos y sólo se mencione la temática de la guerra (y no la lucha de clases, por ejemplo, que también tiene un lugar señalado en la antología). Y más: ¿no os da la sensación de que se posterga, como siempre, la obra de Antonio Orihuela, tan poco antiácida, la pobre, y que se camufle el sentido de la obra de David González, orillada a ser una piedra en el zapato? (No tiene desperdicio, en ese sentido, en la página de ABC el único comentario, de un tal Víctor Gómez, pura exhaltación y empanada mental, creo yo).

Compromiso, compromiso... ¡Cuidado compañeros, a ver si os van a comprometer de verdad! Y nos valéis, nos seguís valiendo, en la medida en que os empeñáis en ser estómagos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p>Ay, ay, ay. &#161;Qu&#233; descafeinado suena este art&#237;culo! &#161;Y que violento ese titular &#8220;La vuelta al compromiso&#8221;, como si se tratara de la reposici&#243;n de Curro Jim&#233;nez! &#161;Y con cu&#225;nta tibieza trata de poner las cosas en su sitio! Dec&#237;a un &#237;nclito fil&#243;sofo postmoderno (a vueltas del comunismo, es cierto, pero salvando las distancias nos puede valer para el caso) que el &#8220;compromiso&#8221;, la &#8220;sensibilidad social&#8221;, la &#8220;visi&#243;n de izquierdas&#8221; cumplen, respecto del capitalismo, la misma funci&#243;n que un anti&#225;cido respecto de un est&#243;mago: nivelar los desmanes del exceso de &#225;cido, contrarestar los efectos m&#225;s nocivos del status quo. Pero, claro, lo que no se puede proponer es que la izquierda sea el est&#243;mago. Nada nuevo, ya se ve, en esta visi&#243;n, que trata de transformar bondadosamente, casi sin estruendo, las posiciones de la izquierda radical en reformismo democr&#225;tico, y las equipara casi con la caridad cristiana. &#8220;Dale, dale limosna&#8221; <del>dec&#237;a la esposa de una pareja que saliendo de misa se topa con un mendigo, en un chiste de El Roto</del> &#8220;que ya se lo quitar&#225;s a su hijo&#8221;. Qu&#233; bueno este retorno del compromiso (&#8220;El compromiso reload&#8221;, &#8220;El compromiso, segunda parte&#8221;) ahora que suben las hipotecas, que los telediarios se llenan de sangre y las calles, de pobres (emigrantes, claro). Qu&#233; bueno, siempre que no se trate de se&#241;alar ni de combatir las causas capitalistas que nos vuelven esclavos del mercado de trabajo, nos conducen a las guerras y nos condenan a la miseria (&#8220;hablar as&#237; est&#225; ya tan visto, est&#225; tan demod&#233;&#8221; -nos dicen todav&#237;a). Qu&#233; bueno el compromsio, siempre que no sea transformaci&#243;n, siempre que sea s&#243;lo compromiso, siempre que el anti&#225;cido no se quiera convertir en el est&#243;mago. Ya es significativo que el art&#237;culo sea tan light que se limite a pasar de puntillas por los versos y s&#243;lo se mencione la tem&#225;tica de la guerra (y no la lucha de clases, por ejemplo, que tambi&#233;n tiene un lugar se&#241;alado en la antolog&#237;a). Y m&#225;s: &#191;no os da la sensaci&#243;n de que se posterga, como siempre, la obra de Antonio Orihuela, tan poco anti&#225;cida, la pobre, y que se camufle el sentido de la obra de David Gonz&#225;lez, orillada a ser una piedra en el zapato? (No tiene desperdicio, en ese sentido, en la p&#225;gina de <span class="caps">ABC</span> el &#250;nico comentario, de un tal V&#237;ctor G&#243;mez, pura exhaltaci&#243;n y empanada mental, creo yo).</p></p>
	<p>
<p>Compromiso, compromiso&#8230; &#161;Cuidado compa&#241;eros, a ver si os van a comprometer de verdad! Y nos val&#233;is, nos segu&#237;s valiendo, en la medida en que os empe&#241;&#225;is en ser est&#243;magos.</p></p>
]]></content:encoded>
				</item>
</channel>
</rss>
